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Los árboles constituyen una presencia…

Acompañan. Pero su compañia es de una discreción que apenas se distingue de la indiferencia.

Si bien ofrecen un tipo de compañia, su presencia es anterior a la justicia o a la noción de la indiferencia.

La compañia que ofrecen es espacial y es un modo de medir, de contar.

Eran más altos que cualquier otra cosa viva, sus raices llegaban más hondo que cualquier otra criatura; rozaban el cielo y sondeaban el mundo subterráneo.

Y nosotros, mi vida, breves como fotos, John Berger

One thought on “

  1. Estoy deseando ver esas raíces … en su aparente brevedad, vestigio inequívoco de la presencia perenne, solemne compañía olvidada en la orgía de colores, rebelde ascensión del brote de las ramas …
    Quiero ver este árbol.
    No nos hagas esperar, por favor… o sí, pero quiero verlo, algún día…

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